Los mensajes que rodean las verdades divinas son prácticamente innumerables. Ante tanta diversidad de voces y enseñanzas, surge una pregunta fundamental: ¿cuáles reflejan realmente la verdad de Dios?
Hemos llegado a comprender que la manera en que Dios obra en nuestras vidas y nos permite experimentar genuinamente la presencia de Su Espíritu Santo comienza con caminar con su temor. Pero ¿cómo se manifiesta ese temor? Se evidencia en un deseo sincero de obedecer Su voluntad, caminar conforme a Sus principios y apartarnos de toda práctica pecaminosa.
Por esta razón, nuestro énfasis está en comprender y aplicar los principios divinos que nos conducen a abandonar la vida de pecado y a vivir en una obediencia que honra a Dios. Creemos que es en ese camino donde el Espíritu Santo transforma nuestro carácter y nos guía a una relación más profunda con nuestro Creador a través de su Hijo.
A través de historietas que representan a Toby, quien milita en el reino de la luz y Milo, quien está siendo arrebatado a las tinieblas para ser trasladado al reino del Hijo, podrás comprender diversos principios espirituales que te ayudarán a meditar en las verdades divinas y continuar formando el carácter que tu Padre Celestial quiere ver en tí.
Esta enseñanza presenta una serie de verdades bíblicas indispensables para que todo creyente salga de la oscuridad.
En estas escuelas se explican los principios bíblicos referentes al fruto y los tipos de fruto espiritual.
Última entrega de la serie 31 Reyes, conquistando las fortalezas que ocupan nuestro corazón (incluye resumen).
Esta es una verdad que no a muchos les es revelada, porque la Palabra del Padre es sólo para sus escogidos, sus apartados, sus santos, no para los que hablan mucho acerca de Él pero cuyas mentes y obras siguen el modelo del mundo de pecado.
Te invitamos a explorar nuestro sitio. Si sientes que juntos podemos aprender acerca de las verdades divinas, diligencia el formulario de contacto y te escribiremos a la mayor brevedad posible.
“Así dijo el Señor: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy el Señor, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice el Señor.”
Jeremías 9:23-24